El miércoles 18 de febrero de 2026, el Congreso de la República del Perú tomó una decisión trascendental al elegir a José María Balcázar como nuevo presidente interino del país. Este experimentado legislador de izquierda, miembro del partido marxista Perú Libre, asume el mando en un momento de profunda inestabilidad institucional y a tan solo unas semanas de las elecciones generales programadas para abril.
Con 83 años de edad, José María Balcázar se convierte en el mandatario más longevo en la historia peruana y en el octavo gobernante en casi una década marcada por la agitación política. Su elección se concretó con un total de 60 votos en el hemiciclo, superando a otros candidatos de renombre como la expresidenta del Parlamento, María del Carmen Alva.
La misión principal de Balcázar será liderar el Gobierno interinamente hasta el próximo 28 de julio, fecha en la que deberá entregar el poder al ganador de las elecciones generales convocadas para el 12 de abril. Su asunción al Palacio de Gobierno se da en un contexto de ausencia de autoridades electas por voto popular, tras una serie de destituciones que incluyeron a Pedro Castillo y Dina Boluarte.
Este nuevo escenario político ha generado diversas reacciones en el espectro político peruano, en medio de la proximidad de los comicios generales. Balcázar enfrenta el desafío de garantizar la transparencia y el orden público durante este proceso electoral crucial para el futuro del país andino.
La destitución de José Jerí como presidente de Perú se concretó en medio de una sesión express en el Congreso, donde fue removido tras acumular siete mociones de censura. Su salida estuvo marcada por una crisis de popularidad derivada de cuestionamientos sobre sus vínculos con empresarios chinos y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarios en el Palacio de Gobierno.
Al despedirse a través de un mensaje en TikTok, el mandatario saliente aseguró que servir al país fue y seguirá siendo un honor, destacando los avances logrados durante su breve gestión. A pesar de los desafíos, Jerí deja encaminado el proceso para garantizar elecciones transparentes y fortalecer la seguridad nacional.
En resumen, la llegada de José María Balcázar a la presidencia interina del Perú representa un nuevo capítulo en la compleja historia política del país, con el reto de conducirlo hacia una etapa de estabilidad y democracia. Su liderazgo en estos tiempos turbulentos será clave para sentar las bases de un futuro prometedor para la nación andina.