En el bullicioso mercado del sur de Quito, se encuentra un puesto que ha pasado de generación en generación: Las Auténticas Corvinas de La Magdalena. Lourdes Landeta, la actual dueña, continúa con el legado de su madre, ofreciendo a los comensales platos cargados de historia y tradición.
Desde 1970 se habla de las corvinas de La Magdalena, pero fue hace unos 15 años que el puesto decidió dar un paso adelante, apostando por las redes sociales y la publicidad para llegar a más personas. Lourdes comprende la importancia de adaptarse a las nuevas tendencias, especialmente en un mundo donde la tecnología juega un papel fundamental.
En la cocina de Las Auténticas Corvinas de La Magdalena, no hay trucos sofisticados ni chefs famosos, solo una receta familiar que ha sido transmitida de generación en generación. Lourdes prepara un aliño tradicional, una mezcla de hierbas que elaboran ellas mismas, utilizando ingredientes frescos del Mercado Mayorista.
La corvina frita es el plato estrella, servido con arroz y papa, o solo con papa, pero siempre acompañado de ceviche, ya sea de camarón, de concha o mixto. Los comensales saben que en este puesto, la sazón es incomparable y el sabor es inigualable.
Las Auténticas Corvinas de La Magdalena no solo atraen a los habitantes del mercado, sino también a celebridades y políticos que buscan disfrutar de la auténtica comida tradicional. Durante la temporada electoral, el puesto recibe la visita de figuras públicas que desean conectarse con la comunidad a través de sus sabores.
Incluso en medio de la pandemia, Lourdes y su equipo han sabido adaptarse, ofreciendo servicio a domicilio y utilizando su creatividad en la cocina y en las redes sociales para seguir atrayendo a sus fieles clientes. A pesar de los desafíos, Las Auténticas Corvinas de La Magdalena continúan siendo un referente de la gastronomía tradicional en Quito.