El Mundial 2026 está generando una auténtica fiebre del fútbol en Ecuador, con una demanda sin precedentes de viajes hacia Estados Unidos, Canadá y México para apoyar a la Selección ecuatoriana. Desde ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca, los aficionados muestran un alto interés en seguir a la Tricolor en los tres partidos de la fase de grupos.
Las agencias de turismo y aerolíneas han diseñado paquetes exclusivos para el Mundial 2026, adaptados a los diferentes perfiles de viajeros. Con opciones que incluyen vuelos, hoteles y entradas, los programas ofrecen la posibilidad de elegir entre asistir a uno, dos o tres partidos de Ecuador. Desde programas completos con vuelos internacionales hasta opciones terrestres para quienes prefieren gestionar sus propios pasajes, hay alternativas para todos los gustos y presupuestos.
El interés por los partidos de la fase de grupos y el enfrentamiento contra Alemania en New Jersey destaca entre la oferta de paquetes mundialistas. Sin embargo, la reventa de boletos ha llevado a precios exorbitantes, con entradas que pueden llegar a costar hasta 20.000 dólares para la final del torneo. La demanda por los partidos de Ecuador ha disparado los valores de reventa, con aficionados dispuestos a pagar sumas desmedidas por presenciar los encuentros.
En cuanto a la conectividad aérea, aerolíneas como Avianca lideran la oferta de vuelos hacia las sedes del Mundial 2026. Con rutas que conectan a América Latina con ciudades clave como Dallas, Houston, Nueva York y Ciudad de México, los aficionados ecuatorianos cuentan con opciones para llegar a los estadios y apoyar a su selección. Otras compañías, como United Airlines y Latam Airlines, también ajustan sus operaciones para ofrecer más frecuencias durante la temporada alta del torneo.
El mercado corporativo se ha sumado a la fiebre del Mundial 2026, con empresas ecuatorianas que adquieren paquetes como incentivos para empleados, premios para clientes o campañas de motivación. La demanda por los programas mundialistas se distribuye de manera equilibrada entre Quito, Guayaquil y Cuenca, con un comportamiento similar entre familias, grupos de amigos y clientes corporativos. La emoción por el fútbol se refleja en cada rincón del país, con aficionados ansiosos por vivir la experiencia única que ofrece un Mundial de esta magnitud.