El Ministerio de Defensa británico ha anunciado un importante aumento en el despliegue de efectivos militares en Noruega, con el objetivo de hacer frente a las crecientes amenazas rusas en la región del Ártico. Esta decisión estratégica busca fortalecer la seguridad en el Gran Ártico y proteger la infraestructura crítica de posibles ataques y sabotajes.
El Reino Unido planea duplicar el número de soldados desplegados en Noruega, elevándolo a 2.000 a lo largo de tres años. Esta medida responde a la creciente presencia militar de Rusia en la región, que representa la mayor amenaza a la seguridad en el Gran Ártico desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. El ministro de Defensa británico ha expresado su preocupación por la rápida expansión de la presencia militar rusa en la región, incluyendo la reapertura de antiguas bases de la Guerra Fría.
Además del aumento en el despliegue de soldados en Noruega, el Reino Unido se compromete a incrementar su gasto en defensa hasta el 2,6% de su PIB a partir de 2027, en respuesta a las presiones de Estados Unidos. Esta decisión refleja el compromiso del país con la defensa y seguridad en la región del Ártico, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.