Venezuela ha sido catalogado como el tercer país con peor Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) por segundo año consecutivo, según el informe de Transparencia Internacional. En el análisis de 2025, el país se ubicó en la posición 180 de 182 países evaluados, con una puntuación de 10 sobre 100. Esta calificación lo sitúa por debajo del promedio global y de América, reflejando una situación preocupante en cuanto a corrupción en el sector público.
Según el informe de Transparencia Internacional, Venezuela ha sido identificado como una de las autocracias plenas del mundo, donde la corrupción se manifiesta de manera sistémica en todos los niveles. Los líderes del país han debilitado las instituciones de control y han utilizado empresas estatales, como la petrolera PDVSA, en beneficio propio. Se estima que PDVSA ha perdido más de diez mil millones de dólares debido a esquemas corruptos como el cambio de divisas y programas de criptomonedas.
El informe también destaca que Venezuela se encuentra en un grupo de países que han experimentado descensos constantes en el ranking desde 2012, junto a naciones como Siria, Hungría y Sudán del Sur. A pesar de las diferencias en los contextos de cada país, todos comparten una erosión estructural de los sistemas de integridad, impulsada por factores como el retroceso democrático, el debilitamiento institucional y las redes de clientelismo arraigadas.
En el ranking del IPC, Venezuela se ubica por debajo de países como Somalia y Sudán del Sur, destacando la gravedad de la situación en términos de corrupción. Por el contrario, naciones como Dinamarca, Finlandia y Singapur lideran el índice, mostrando altos niveles de transparencia y baja corrupción. En América Latina, países como Uruguay, Chile y Costa Rica destacan por tener mejores índices en comparación con Venezuela.
El informe resalta que los países con puntuaciones por debajo de 25 suelen ser naciones afectadas por conflictos y represión. Nicaragua, otro país de la región, se encuentra cinco posiciones por encima de Venezuela en el ranking. Estos datos evidencian la urgencia de abordar el problema de la corrupción en Venezuela y trabajar en la restauración de la integridad institucional para mejorar la situación en el país.