El Comando Sur de EE.UU. (SOUTHCOM) llevó a cabo un impactante ataque en aguas internacionales del Pacífico, resultando en la muerte de dos tripulantes y un único sobreviviente. Esta operación, bajo la dirección del general Francis L. Donovan, elevó a 121 la cifra de muertos en la polémica estrategia Lanza del Sur.
Tras el ataque, se desplegó un protocolo de búsqueda y rescate para asistir al sobreviviente. La Guardia Costera de EE.UU. informó que el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Ecuador lideró las operaciones de rescate, con respaldo técnico de Estados Unidos. Este incidente tuvo lugar cerca de las costas nacionales, según reportó EFE.
De forma simultánea al ataque a la lancha, se llevó a cabo un operativo exitoso en el mismo océano. En colaboración con las fuerzas armadas de Colombia, EE.UU. interceptó un semisumergible cargado con 10 toneladas de cocaína. A diferencia del primer ataque, esta intervención culminó sin bajas y con la detención de cuatro sospechosos, valuando el cargamento en 441 millones de dólares.
La intensificación de patrullajes y ataques en el Pacífico y el Caribe forma parte de una estrategia más amplia. Analistas internacionales señalan que estos operativos precedieron a la intervención militar del pasado 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses arrestaron a Nicolás Maduro en Caracas. Desde entonces, la administración Trump ha catalogado a los tripulantes de estas embarcaciones como combatientes ilegales o narcoterroristas, autorizando ataques letales sin revisión judicial previa.
Con información de EFE y Xinhua.
La dualidad de resultados entre capturas y eliminaciones en estos operativos plantea interrogantes sobre la efectividad y legalidad de las acciones del Comando Sur. Mientras continúan las tensiones en la región, es crucial seguir de cerca el desarrollo de estas operaciones conjuntas entre EE.UU. y otros países en el contexto de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.