El pasado domingo 8 de febrero de 2026, durante el Super Bowl LX en el Levi's Stadium en Santa Clara, activistas realizaron una protesta visual contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). En lugar de pancartas, distribuyeron toallas con mensajes que instaban a la salida de ICE, con un diseño creativo que incluía un conejo pateando un balón de fútbol americano dentro de un bloque de hielo, haciendo referencia a las siglas del organismo migratorio. Esta acción llamativa y simbólica captó la atención de los asistentes y de los medios presentes en el evento.
El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LX también estuvo envuelto en polémica, con la presencia del artista puertorriqueño Bad Bunny y la banda Green Day, conocidos por sus posturas anti-Trump. La decisión de incluir a estos artistas generó críticas por parte de sectores conservadores y del propio presidente, quien llegó a calificarlos como una pésima elección. A pesar de las controversias, Bad Bunny y Green Day se presentaron en un show que no solo fue musicalmente impresionante, sino que también sirvió como plataforma para expresar mensajes contra las políticas antiinmigrantes.
En un acto inusual, un individuo disfrazado como Batman confrontó públicamente a las autoridades de Santa Clara, California, por permitir la presencia del ICE durante el Super Bowl. Este reclamo directo puso de manifiesto la tensión existente entre gobiernos locales y autoridades federales en Estados Unidos en temas migratorios. El incidente, aunque sorprendente, refleja la importancia de utilizar eventos de alto perfil como el Super Bowl para visibilizar y debatir sobre cuestiones sociales relevantes, como la inmigración y los derechos civiles.