La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la Ley Orgánica para la Atención Integral del Cáncer, marcando un hito en la lucha contra esta enfermedad. Esta normativa histórica no solo reconoce y protege los derechos de las personas con cáncer, sino que también pone en el centro a los cuidadores, madres y padres de niñas, niños y adolescentes que enfrentan esta dura realidad.
Uno de los aspectos más destacados de esta ley es el reconocimiento y protección de los derechos laborales de los cuidadores principales de menores con cáncer. El artículo 32 establece licencias remuneradas para acompañar a los pacientes a consultas, tratamientos y hospitalizaciones, así como horarios flexibles y teletrabajo cuando sea posible. Se prohíbe cualquier tipo de represalia o discriminación laboral derivada del cuidado, marcando un cambio de paradigma en la sociedad ecuatoriana.
La Ley Orgánica para la Atención Integral del Cáncer establece un marco normativo que garantiza el derecho a la salud a través de políticas públicas de prevención, detección temprana, diagnóstico oportuno, tratamiento integral, rehabilitación, cuidados paliativos y seguimiento. Con un enfoque especial en niñas, niños y adolescentes, la normativa busca evitar peregrinaciones médicas, reducir costos en el sistema de salud y fortalecer la atención en salud mental para las familias cuidadoras.
Este avance legislativo no solo representa un logro para la sociedad civil y los pacientes con cáncer, sino que también posiciona a Ecuador en la vanguardia de la protección de los derechos de quienes enfrentan esta enfermedad. La aprobación de esta ley es un paso decisivo hacia una política pública más humana y justa en la atención del cáncer, demostrando que el cuidado y la salud son pilares fundamentales que deben ser protegidos y garantizados para todos.