El magnate Bill Gates finalmente se expresó luego de la revelación de nuevos archivos asociados a Jeffrey Epstein. En una entrevista con Nine News Australia, Gates admitió haber mantenido contacto con el fallecido agresor sexual, calificando la situación como una insensatez. Lamentó cada minuto compartido con Epstein y se mostró arrepentido de haber establecido cualquier tipo de relación con él.
Los documentos recientemente divulgados revelaron detalles comprometedores, incluyendo correos electrónicos que sugieren una relación extramatrimonial de Gates y la búsqueda de medicamentos para una supuesta enfermedad de transmisión sexual. El cofundador de Microsoft insistió en que sus encuentros con Epstein tenían como objetivo atraer donantes para proyectos de salud global, pero reconoció su ingenuidad al confiar en la red de contactos del pederasta.
Gates desmintió categóricamente las acusaciones y negó haber visitado la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes. Sus declaraciones coinciden con la postura crítica de su exesposa, Melinda French Gates, quien afirmó que Bill aún tiene explicaciones pendientes sobre sus lazos con Epstein.
La liberación de los archivos por parte del Departamento de Justicia ha generado una ola de explicaciones públicas por parte de figuras de alto perfil vinculadas a Epstein, reavivando un escándalo que sacude a la élite mundial. Aunque los documentos contienen acusaciones sensibles contra Gates, no existen pruebas judiciales que lo vinculen con delitos.
Los expertos legales señalan que la publicación masiva de archivos puede generar polémicas públicas, incluso sin cargos formales, y evidencian los intentos de difamación por parte de Epstein. El caso destaca la importancia de analizar la información de manera crítica y no asumir culpabilidades sin pruebas contundentes.