El presidente francés, Emmanuel Macron, ha sido claro en su oposición al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, argumentando la necesidad de aplicar las mismas reglas a las importaciones provenientes de Sudamérica que a los productos locales. Durante un evento dedicado a la agricultura en Vesoul, Macron enfatizó la importancia de proteger a los agricultores franceses y asegurar que las importaciones cumplan con los estándares europeos.
Francia ha manifestado su rechazo al acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur durante años, buscando garantías adicionales para sus agricultores. Macron ha insistido en la implementación de cláusulas de salvaguarda para evitar desequilibrios en el intercambio comercial, así como en controles estrictos en las fronteras para asegurar el cumplimiento de las normativas sanitarias y medioambientales. La protección de la soberanía agrícola europea ha sido uno de los principales argumentos esgrimidos por el mandatario.
Tras la aprobación del acuerdo por parte de los Veintisiete a comienzos de enero, Macron advirtió a la Comisión Europea sobre la suspensión provisional del mismo. El presidente francés ha reiterado que su postura no es proteccionismo, sino una medida para corregir las dependencias y garantizar la seguridad alimentaria en Europa. La lucha por reforzar los controles y garantizar la equidad en las relaciones comerciales continúa siendo una prioridad para el gobierno de Macron.