El Centro Democrático, principal partido de la oposición en Colombia, se encuentra en medio de una crisis interna debido a la renuncia de dos de sus líderes. José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), y María Fernanda Cabal, senadora y esposa de Lafaurie, han decidido abandonar el partido tras denunciar supuestas irregularidades en la elección de la senadora Paloma Valencia como candidata presidencial.
En una carta enviada al director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, Lafaurie expone 32 puntos que justifican la decisión de abandonar el partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe. Entre los motivos se encuentran las presuntas irregularidades en el proceso de selección de la candidata presidencial, basado en encuestas internas realizadas por firmas extranjeras. Lafaurie también menciona tensiones internas con Uribe, a quien asegura haber advertido en varias ocasiones sobre sus reparos frente al proceso.
Lafaurie propone una escisión del Centro Democrático que permita a María Fernanda Cabal formar su propia agrupación política, de acuerdo con los estatutos del partido y las normas del Consejo Nacional Electoral. A pesar de la renuncia, Lafaurie y Cabal aseguran que mantendrán su respaldo a la candidatura de Paloma Valencia en las elecciones presidenciales.
La renuncia de Cabal y Lafaurie se produce a pocos meses de las elecciones legislativas del 8 de marzo, en las que se celebrará la Gran Consulta para elegir un candidato presidencial entre nueve aspirantes de la centroderecha. Aunque Valencia cuenta con apoyos significativos dentro de este mecanismo, los sondeos de intención de voto presidencial muestran un respaldo más bajo, lo que podría verse afectado por la crisis interna en el Centro Democrático.
La crisis interna en el Centro Democrático pone en entredicho la cohesión del partido en un momento crucial del proceso electoral. Las renuncias de Cabal y Lafaurie evidencian diferencias internas que podrían afectar la campaña y la unidad del uribismo. La salida de dos de sus líderes más prominentes representa un desafío para el partido de cara a las próximas elecciones presidenciales.