La vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, realizó una visita sorpresa al Centro de Salud de San Antonio de Pichincha, en el norte de Quito, donde cuestionó la atención a los pacientes y evidenció falencias en el sistema de salud.
Durante su recorrido, Pinto expresó su inconformidad por la ausencia de personal atendiendo a los usuarios y por los extensos tiempos de espera. Según sus declaraciones, varios pacientes se encontraban en el lugar desde las primeras horas de la mañana sin recibir atención médica.
En el intercambio con una funcionaria, la vicepresidenta rechazó las excusas sobre la falta de personal y exigió soluciones inmediatas. Pinto puso en duda la gestión administrativa del centro y priorizó la atención inmediata a los pacientes que aguardaban desde temprano.
Pinto insistió en que el personal se enfoque en resolver la situación y dejó claro que la atención a los pacientes era la prioridad. Antes de retirarse, pidió que el personal deje de seguirla y se enfoque en atender a quienes esperaban afuera.
El momento quedó registrado en un video que se viralizó rápidamente en redes sociales, reavivando el debate sobre la calidad de la atención en el sistema público de salud. Hasta el momento, no ha habido un pronunciamiento oficial sobre las acciones que se tomarán tras el reclamo de la vicepresidenta.