La Corte Nacional de Justicia (CNJ) inició un nuevo periodo institucional con la posesión de Marco Rodríguez como presidente encargado y de Alejandro Arteaga como presidente subrogante. Ambos asumirán temporalmente la conducción del máximo órgano judicial, en un contexto de tensiones internas y con el compromiso de fortalecer la independencia de la justicia.
Durante la ceremonia de posesión, Marco Rodríguez instaló una línea de trabajo que prioriza el fortalecimiento de la Corte frente a otras funciones del Estado. El magistrado afirmó que buscará devolverle la dimensión histórica que la Corte ha tenido, con un enfoque particular en el ejercicio pleno de independencia judicial.
Rodríguez planteó una relación institucional basada en colaboración entre poderes, pero sin condicionamientos. Dijo que la CNJ necesita operar en un plano horizontal con el resto del Estado para que los jueces ejerzan sus responsabilidades sin presiones.
El nuevo presidente encargado se refirió además a la situación del juez Carlos Serrano, quien denunció presuntas intimidaciones. Expresó respaldo y afirmó que los magistrados deben contar con garantías efectivas para trabajar sin interferencias. También dirigió su mensaje al personal judicial y lo invitó a asumir sentido de pertenencia institucional.
Rodríguez aseguró que escuchará críticas y observaciones ciudadanas con el fin de consolidar una Corte transparente y próxima a la sociedad.
El nombramiento se resolvió después de una sesión tensa en la que los jueces discutieron criterios sobre la votación antes de lograr un acuerdo final que permitió encargar la presidencia a Rodríguez. La sesión dejó en evidencia desacuerdos internos, pero terminó con la ratificación pública de un consenso mínimo.
Alejandro Arteaga, posesionado como presidente subrogante, coincidió con la agenda trazada por Rodríguez para este nuevo periodo institucional.
Marco Rodríguez Ruiz integra desde 2017 la Sala de lo Penal, Penal Militar, Penal Policial, Tránsito, Corrupción y Crimen Organizado de la CNJ. Su trayectoria dentro del sistema judicial abarca funciones en distintos niveles, desde ayudante judicial en la extinta Corte Suprema de Justicia hasta la presidencia de la Corte Provincial de Pichincha.
Rodríguez posee una formación académica que incluye un Doctorado en Derecho por la Universidad Andina Simón Bolívar y posgrados en Derecho Penal, Mercantil y Civil en universidades ecuatorianas.
El presidente encargado ha conformado tribunales en causas de alto perfil, como el caso Metástasis y el caso Sobornos, que involucraron a figuras políticas importantes. Su participación en decisiones relevantes ha marcado la agenda pública del país y ha generado debate en la sociedad.
Rodríguez sostiene que su objetivo es construir una relación institucional equilibrada con los otros poderes del Estado para garantizar que los jueces ejerzan sin presiones y en base a la Constitución y las leyes.
Alejandro Arteaga García asumió la subrogación de la presidencia. El juez integra la Sala Especializada de lo Laboral y acumula experiencia como conjuez nacional