Estados Unidos ha vuelto a incautar un buque petrolero en aguas internacionales, esta vez en el Caribe, en medio de una serie de operativos en alta mar para detener la llamada flota fantasma.
Mientras las fuerzas armadas de Estados Unidos llevaban a cabo un operativo en el Atlántico para capturar el barco Bella 1, escoltado por Rusia, interceptaron un petrolero con bandera panameña en el mar Caribe, cerca de las costas de Venezuela. Esta acción se suma a la primera incautación realizada el 16 de diciembre de 2025 en aguas cercanas a Venezuela.
Estados Unidos ha declarado que estas incautaciones tienen como objetivo evitar que salga de Venezuela crudo sancionado, rompiendo así el bloqueo naval establecido para impedir su exportación. Con esta última captura, ya son cinco los barcos detenidos en las últimas semanas como parte de esta operación.
La interceptación de buques petroleros en aguas internacionales del Caribe y el Atlántico por parte de Estados Unidos evidencia la determinación de las autoridades estadounidenses para hacer cumplir las sanciones impuestas a Venezuela y evitar la exportación de crudo sancionado. Este tipo de operativos en alta mar, aunque controvertidos, son parte de las medidas que Estados Unidos está tomando para presionar al gobierno venezolano y lograr cambios en su política energética.