En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, Estados Unidos llevó a cabo un ataque sorpresa en Venezuela, logrando la captura del presidente Nicolás Maduro. La noticia desencadenó una ola de celebración en las calles de Caracas, donde ciudadanos expresaron su alegría a través de aplausos, gritos y festejos. En videos compartidos en redes sociales, se puede apreciar el ambiente de júbilo y esperanza por el posible fin del régimen chavista.
Ante los hechos ocurridos, el Gobierno de Venezuela solicitó una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, denunciando la agresión como una violación de la Carta de las Naciones Unidas. Mientras tanto, distintos países, incluyendo Rusia, expresaron su preocupación y exigieron aclaraciones sobre la situación en Venezuela.
Según el presidente Donald Trump, las fuerzas estadounidenses ejecutaron con éxito la operación militar en Venezuela, logrando capturar a Nicolás Maduro y su esposa. A pesar de la incertidumbre sobre el paradero del mandatario, la noticia generó repercusiones a nivel global y plantea un futuro incierto para el país sudamericano.
Nicolás Maduro, exconductor y sindicalista, llegó al poder tras la muerte de Hugo Chávez, enfrentando una serie de crisis políticas, económicas y sanciones internacionales durante su mandato. Su captura marca un hito en la historia política de Venezuela y plantea desafíos y oportunidades para el futuro del país.
La captura de Nicolás Maduro en Venezuela ha generado un impacto significativo a nivel nacional e internacional, abriendo un nuevo capítulo en la historia política del país y planteando desafíos y oportunidades para su futuro.